Home/Historias/Mis nalgas volverán

Mis nalgas volverán

“Ay pero que flaca que está” ha sido el comentario más concurrido en los últimos seis meses. Y es que no es un, qué flaca de qué linda; es un, qué flaca de que asusta.

Y es que después de ser mamás el cuerpo cambia. Obvio, si se formó un ser humano de nuestro cuerpo. Pero qué fuerte es la presión de vernos bien y de sentirnos bien.

La gente cree que tengo anemia, o algo en la tiroides o hasta que tengo un trastorno de anorexia. No miento.

Noa tiene catorce meses de lactancia y sí, me tiene en el hueso.

Nos exigimos tanto después de haber cargado a la humanidad en nuestros vientres. Fueron nuestros pies los que se hincharon, los estómagos nos llegaban casi al cuello, el dolor de espalda era intenso, dormir boca arriba era peligroso, las caderas se abrieron, y nuestros úteros aumentaron 500 veces su tamaño. Y todavía ¿tenemos que vernos bien?

Comparamos nuestros cuerpos, envidiamos lo que no tenemos, sacrificamos el postre o comemos aunque no tengamos hambre. Que se me fueron las piernas, se me cayeron los nalgas y estoy sin masa muscular suficiente para verme bien.

Pero estoy escribiendo, a las 10:07 p.m. Ella duerme después de tomar lechita. Sí, lechita de mis pechos. Producida especial y únicamente para ella, para este momento. Se ha nutrido de mí. Es como si por estos 14 meses; y 9 en mi vientre, le he prestado mi cuerpo. Se ha hecho una conmigo para coexistir en este mundo.

Unas porque demasiado flacas, otras porque “es mentira que la lactancia nos ayuda a bajar de peso”. Nuestros cuerpos se transformaron para algo mayor, para habitar la Tierra, para ser sociedad, para ser familia, para traer vida.

Me quedo con las palabras del Principito: – “lo esencial es invisible a los ojos”. Mis nalgas volverán, y aunque no lo hagan; volvería a escoger ser mamá por encima de la vanidad.

By | 2018-03-20T10:06:06+00:00 marzo 20th, 2018|Historias|0 Comments

Leave A Comment