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Al papá de Noa

Gratitud es lo que siento al pensar en él.   La figura que pareciera no tener un rol protagónico en la crianza, en la mía ha sido un pilar. Y es que la paternidad debe ser algo así de importante como la maternidad, que hasta Dios se hace llamar Padre. Entonces hoy escribo al papá de Noa, a mi esposo, a mi confidente.

Gracias por obedecer al instinto de ser papá, sabiendo que el miedo asechaba. Por creer en mí antes ser madre y regalarme una almohada de embarazo con la esperanza de usarla algún día. Por hacerme sentir hermosa mientras mi cuerpo cambiaba y amar cada uno de esos cambios.

Por anticipar todas las posibles situaciones y tener listo todo para su llegada. Por darme porras en el maratón del parto y sostener mi mano mientras ella nacía. Por sostenerla y calmarla mientras yo me recuperaba; y por sobretodo intentar comprender cómo se transformaba mi alma.

Gracias por lavar la ropa, hacerme comida, cuidar la casa y cuidarme a mí; cuando Noa necesitaba todo de mí.

Con el paso de los meses cuando la maternidad se ha convertido en una prioridad y la paternidad va encontrando su paso, gracias por no presionarme, juzgarme o reclamarme.

Escribiendo me doy cuenta que estoy profundamente cautivada por ser testigo del padre que se ha convertido para ella. Porque el ser padre no es solo cuidarla a ella sino cuidarme a mí. Es amarme en nuestra eternidad y abrigarme en sus brazos. Es enseñarle que sí es posible amar y ser amada en un mundo sin esperanza. Demostrarle que amar es una decisión y que duele de vez en cuando, que tiene diferentes etapas y se transforma con el tiempo. Y que amar tiene mucho más que ver con los demás que con nosotros mismos.

Yo puedo hablar de Papi, el mejor de mi mundo. Pero ansío escuchar lo que Noa dirá de su papá.

Verlo transformarse en papá ha sido emocionante y verlo amar a nuestra hija ha sido un regalo del cielo.

Hoy ella sigue creyendo que es en esencia una conmigo, y no imagino otro con quién ella descubra un mundo separada de mí.

Gracias.

Con amor,

Raque.

By | 2019-06-16T14:22:44+00:00 junio 15th, 2019|Historias|0 Comments

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